
Declaración de Armstrong Wiggins
Semana Interamericana de los Pueblos Indígenas de la OEA
Washington, D.C. – 10 de agosto de 2018
Español
Señora/Señor Presidente, Señores Embajadores, Distinguidos Invitados de la Organización de los Estados Americanos, Líderes Indígenas y Representantes de Gobiernos Indígenas:
Me llamo Armstrong Wiggins. Soy un indígena miskito de la Costa Atlántica de Nicaragua y hoy hablo en mi calidad de director de la oficina en Washington, D.C. del Centro de Recursos Legales Indígenas.
Quisiera agradecerles esta oportunidad de hablar sobre la “Implementación del Plan de Acción de la Declaración Americana sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas” durante esta primera Semana Interamericana de los Pueblos Indígenas de la OEA. Estoy y estaré eternamente agradecido de ser testigo del compromiso creciente de la OEA, los Estados Miembros y los líderes indígenas de las Américas, trabajando juntos y de buena fe para poner en práctica la Declaración Americana.
El Centro de Recursos Jurídicos Indígenas cuenta con 40 años de experiencia en el ámbito de los derechos de los pueblos indígenas. Es una organización sin fines de lucro dedicada al derecho y la defensa de los derechos de los pueblos indígenas, fundada y dirigida por indígenas estadounidenses. Brinda asistencia legal gratuita a las naciones indígenas que trabajan para proteger su autodeterminación, sus tierras, sus recursos, sus derechos humanos, su medio ambiente y su patrimonio cultural. Un elemento destacado de nuestra labor ha sido ayudar a los pueblos indígenas a establecer normas internacionales de derechos humanos, como la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y la Declaración Americana sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de la OEA.
El Centro y cientos de líderes indígenas dedicaron 26 años a negociar con la OEA una Declaración Americana contundente, a pesar de la férrea oposición de algunos Estados. La Declaración Americana, adoptada el 15 de junio de 2016, es una declaración contundente y de gran alcance sobre los derechos de los pueblos indígenas, incluyendo sus derechos colectivos, como el derecho a la libre determinación y el derecho a sus tierras y recursos, los derechos de las mujeres y los niños, y el derecho a no sufrir discriminación ni otros abusos. La Declaración Americana también incluye derechos, como los de los pueblos indígenas en aislamiento voluntario, que trascienden la Declaración de la ONU. El año pasado, junto con los Estados miembros, promovimos la adopción de un Plan de Acción para implementar la Declaración, con el fin de que estos derechos se hagan efectivos en la OEA y se fomente su aplicación entre todos los Estados miembros. El Plan de Acción representa un gran avance. Sin embargo, aún queda mucho por hacer, y debemos empezar ya.
Señora/Señor Presidente:
Deberíamos comenzar abordando tres ideas o propuestas cruciales para la implementación del Plan de Acción de manera eficaz y sostenible en el tiempo. Estas ideas son: (1) realizar una consulta de dos días con los pueblos indígenas dedicada a la implementación del Plan de Acción; (2) la creación de un nuevo mecanismo dedicado al seguimiento de la implementación de la Declaración; y (3) establecer un nuevo estatus para la participación permanente y más adecuada de los gobiernos indígenas en las actividades de la OEA.
En primer lugar, instamos a esta organización y a sus Estados miembros a celebrar una consulta de dos días con los pueblos indígenas sobre la implementación del Plan de Acción. Si bien celebramos el debate general de hoy sobre este Plan de Acción, todos coincidimos en que esto es solo el comienzo. No es suficiente. Un debate más centrado en este tema debería tener lugar aquí, en Washington, D. C., o en el territorio de un Estado miembro, en un lugar accesible. Una consulta de dos días con los pueblos indígenas ayudará, por ejemplo, a identificar qué medidas de implementación deberían considerar esta organización y sus Estados miembros. Más importante aún, dicha consulta será crucial para lograr el consenso y la colaboración tan necesarios entre los pueblos indígenas y los Estados miembros para llevar a cabo la implementación del Plan de Acción. Las Naciones Unidas han celebrado consultas con los pueblos indígenas en numerosas ocasiones sobre diversas cuestiones de derechos humanos. Es una práctica muy útil.
En segundo lugar, llamamos su atención sobre la necesidad de crear un mecanismo dedicado a monitorear la implementación de la Declaración. Esta es una de las medidas más importantes que el Plan de Acción exige a nivel hemisférico. Esta medida fue acordada por todos los Estados miembros porque promoverá la incorporación transversal de los derechos de los pueblos indígenas reconocidos en la Declaración en todos los aspectos de la vida pública de los Estados. Según nuestra experiencia, para alcanzar los objetivos de la Declaración, dicho mecanismo también debe ser capaz de responder a cuestiones importantes como la seguridad física y el derecho a la vida, las tierras y los recursos indígenas, la protección del medio ambiente y el bienestar y el autogobierno de los pueblos indígenas, incluyendo la salud y la seguridad de las mujeres, los niños y las niñas indígenas. La verdadera implementación de la Declaración debe incluir una respuesta eficaz a las situaciones graves que afectan los derechos de los pueblos indígenas.
El Centro tiene varias ideas sobre la composición y el mandato de este mecanismo. Si bien algunas de estas ideas fueron propuestas a las Naciones Unidas, existen ideas más avanzadas, adaptadas a la OEA y su Sistema Interamericano de Derechos Humanos, que con gusto analizaremos con más detalle. Tras la Conferencia Mundial sobre los Pueblos Indígenas, la ONU fortaleció su Mecanismo de Expertos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, fortaleciéndolo para asesorar a los Estados, a los pueblos indígenas y al Consejo de Derechos Humanos, y para responder a situaciones graves de derechos humanos. Esperamos que la OEA y sus Estados miembros creen este mecanismo regional tan necesario, encargado de monitorear la implementación de la Declaración y de apoyar los esfuerzos de los Estados miembros para resolver las situaciones que afectan los derechos de los pueblos indígenas.
En tercer lugar, aprovechamos esta oportunidad para reiterar la importancia que tiene para esta organización crear un nuevo estatus que garantice la participación permanente y más adecuada de los gobiernos indígenas en las actividades de la OEA. Es hora de que la OEA tome medidas decisivas para empezar a abordar a los gobiernos indígenas como tales, y no como simples representantes de la sociedad civil. El estatus permanente actual, que permite a las organizaciones no gubernamentales indígenas participar en las actividades de la OEA como sociedad civil, es contraproducente para los gobiernos indígenas. Este estatus inexacto impide que los gobiernos indígenas interactúen con la organización, como algunos ya lo hacen con los estados donde se encuentran.
Mantener el statu quo no nos hace avanzar. Recordamos a la OEA que, según el Artículo 38 de la Declaración, esta organización y sus órganos “adoptarán todas las medidas necesarias para promover la plena observancia, protección y aplicación de las disposiciones contenidas en esta Declaración, y se esforzarán por asegurar su eficacia”. Ningún Estado miembro objetó este Artículo. Dos de las disposiciones más importantes de la Declaración, los Artículos 3 y 4, reconocen el derecho de los pueblos indígenas a la libre determinación y al autogobierno. Lamentablemente, las reglas actuales de participación de esta organización no cumplen con estos estándares y, como resultado, no se garantiza la participación permanente de los gobiernos indígenas. Actualmente se está llevando a cabo un debate sobre este mismo tema en las Naciones Unidas como resultado de la Conferencia Mundial sobre los Pueblos Indígenas. Esperamos que la OEA procure hacer lo mismo, para asegurar que las voces de los gobiernos indígenas se incluyan permanentemente en la OEA para contribuir a la buena gobernanza global y a la implementación del Plan de Acción.
Señora/Señor Presidente:
No puedo terminar mi declaración sin referirme a las amenazas, los desalojos, la criminalización y los asesinatos de líderes indígenas en casi todos los países aquí representados. Instamos a los Estados a que respeten la Declaración y colaboren con los pueblos indígenas para poner fin a la criminalización, la persecución y los asesinatos de líderes indígenas. Nuestros esfuerzos aquí son de poca utilidad si no trabajamos para garantizar que los pueblos indígenas vivan libres de toda forma de violencia.
Espero seguir debatiendo cómo podemos trabajar juntos para lograr la plena aplicación del Plan de Acción de una manera enérgica, sostenida y más inclusiva.
Gracias.