En 2010, el pueblo Rapa Nui protestó contra la falta de reconocimiento por parte de Chile de los derechos territoriales de los clanes, la deficiente gestión de sus lugares sagrados y la falta de control sobre la inmigración a la isla. Estas protestas pacíficas derivaron en violentos enfrentamientos con la policía. El Centro de Recursos Jurídicos Indígenas ayudó al pueblo Rapa Nui a presentar una petición a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para que presentara una solicitud formal al gobierno de Chile para proteger los derechos humanos del pueblo Rapa Nui. El gobierno chileno atendió la solicitud de la Comisión e inició negociaciones con el Parlamento Rapa Nui sobre estos y otros asuntos relacionados. Las negociaciones fracasaron en marzo de 2015 debido a la inflexibilidad del gobierno chileno. A finales de mes, el Parlamento Rapa Nui había comenzado a asumir la gestión de sus propios recursos para proteger y preservar sus lugares sagrados y su patrimonio cultural.