El 1 de septiembre, cerca de 50 mujeres indígenas se reunieron para el Primer Encuentro de Mujeres del Territorio Indígena de Rio Branco y REBIO Guaporé. Este fue un evento crucial, ya que fue la primera vez que mujeres indígenas de esta región se reunieron en un espacio para hablar colectivamente sobre sus experiencias, afirmar sus derechos e identificar los cambios necesarios a nivel sistémico.
Durante tres días en la aldea de Jatobá, Rondônia, Brasil, las mujeres indígenas participaron en mesas redondas y círculos de diálogo centrados en la intersección de los derechos territoriales y los derechos de las mujeres. Discutieron sobre la violencia de género, la gestión territorial como medio de protección y prevención, el maltrato a las personas mayores, el acceso a la educación y la salud, los impactos de las pequeñas centrales hidroeléctricas y el desarrollo económico sostenible.
Las participantes redactaron una carta colectiva que exponía sus inquietudes y demandas, y el último día del evento, la entregaron directamente a representantes de agencias gubernamentales estatales y federales responsables de la salud indígena, la educación, los derechos territoriales, el desarrollo rural y los asuntos indígenas.
Miranda Carman y Kari Guajajara, del Centro, se unieron al encuentro junto con representantes de ANMIGA (Red Nacional de Mujeres Guerreras Indígenas de Ancestros), KANIDÉ (Asociación para la Defensa Etnoambiental), el Instituto AmazoniAlerta, OPI (Observatorio de los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas Aislados y Recientemente Contactados) y la Fundación Luterana Diaconia. El encuentro también marca el inicio de una nueva alianza con la Associação Indígena Wãipa, que se basa en la labor de incidencia de nuestra Iniciativa de Tierras Indígenas (ILI) y nuestro Proyecto Mujeres Seguras, Naciones Fuertes (SWSN).
Creemos que el avance de los derechos de las mujeres indígenas, incluyendo sus derechos a la tierra y la seguridad, comienza con la creación de espacios donde puedan hablar abierta, segura y colectivamente sobre sus necesidades, y donde podamos escuchar y aprender de sus experiencias. Apoyar el derecho de las mujeres indígenas a vivir libres de violencia es fundamental para nuestro trabajo en SWSN y para nuestro Proyecto ILI. Es inseparable de los derechos a la tierra, la autonomía, la salud y la capacidad de forjar el futuro de sus propias comunidades.
Esta reunión fue un primer paso importante. Las mujeres indígenas que se congregaron ahora están impulsando sus demandas colectivas, y nosotras las apoyaremos.